BREVE
REFERENCIA HISTORICA SOBRE EL CASTILLO DE TRAKOŠÆAN
Trakošæan está situado en la parte noroccidental
de la cordillera de Zagorje Croata,entre las montanas
Macelj, Ravna Gora y Strahinèica. Se encuentra
un poco alejado de centros urbanos. Se trata de
un representativo monumento cultural e histórico,
ubicado en un ambiente natural y pintoresco muy
especial.
El parque de Trakošæan es uno de los más bellos
de Croacia. Su frondosa vegetación, sus bellezas
naturales y sus espléndidas vistas, unidas a diferentes
ofertas turisticas, hacen de Trakošæan un destino
encantador.
El castillo se encuentra ubicado en el centro
de un jardín muy romántico, en una colina que se
levanta sobre un lago artificial. Trakošæan fue
construido en la segunda mitad del s. XIII como
una atalaya dentro del sistema defensivo del Condado
de Zagorje. En sus primeros siglos, Trakošæan,
al igual que toda Ia región, pertenecia a una ilustre
familia desconocida. Los primeros propietarios
conocidos fueron los condes Celjski, quienes también
poseían todo el Condado de Zagorje.
A mediados del siglo XV esta familia se entingue
y Trakošæan comparte el destino de las restantes
ciudades y posesiones, que fueron divididas y repartidas
entre diversos duenos. En este reparto, Trakošæan,
como propiedad única junto con la ciudad y Feria
de Kamenica, pasa primero a ser propiedad del jefe
de ejército Jan Vitovec y después a Ivaniš Korvin,
quien, a su vez, lo dona a su subalterno Ivan Gyulay.
Dicha familia conserva el castillo durante tres
generaciones hasta que se extingue en el ano 1566
y el Estado asume su propiedad.
Por los servicios prestados, el rey Maximiliano
cede el castillo en usufructo, primero a Juraj
Draškoviæ, ban y cardenal croata, extendiéndose
más tarde esta concesión también a sus herederos.
Finalmente, el ano 1584 Trakošæan pasa a manos
da la familia Draškoviæ, que lo conservará bajo
su posesión y con una breve interrupción hasta
la Segunda Guerra Mundial.
Se sabe poco sobre el diseno arquitectónico original.
Apenas en los gruesos muros surorientales se presupone
el palacio original y, sin lugar a dudas, la torre
central pertenece a la etapa más temprana. También
la familia Gyulay amplía el castillo y ya la segunda
generación de los Draškoviæ lleva a cabo significativas
ampliaciones, incluyendo la torre occidental.
Esta torre de artillería circular proporciona
al castillo una defensa activa con armas de fuego.
El escudo y la inscripción atestiguan que los hermanos
Ivan y Petar Draškoviæ la construyeron el ano 1592.
En aquella época, Trakošæan ya poseía sus trazos
arquitectónicos básicos que mantiene hasta el día
de hoy, de lo que se conservan pruebas que remontan
al ano 1667.
Debido a las contiendas entre Gaspar hijo y su
yerno Nicolás Zrinski, a mediados del siglo XVII,
ci castillo fue danado y por ello la familia Draškoviæ
prefirió vivir en la contigua propiedad de Klenovnik,
ya renovada y ampliada. A pesar de ello, en su
titulo nobiliario conservan el nombre de Trakošæan
y siguen renovando y fortificando el castillo,
ahora ya con la finalidad de hospedar al ejercito.
A lo largo del siglo XVIII, el castillo, en general,
se abandona y parece que la familia Draškoviæ ya
no habita allí. Apenas en Ia primera mitad del
siglo XIX, dicha familia vuelve a interesarse por
su castillo titular ahora con un espíritu distinto,
como un romántico retorno a la naturaleza y a las
tradiciones familiares. Con este espirítu, Juraj
V Draškoviæ restaura el castillo y lo transforma
en palacio residencial, tomando corno modelo los
románticos palacios residenciales alemanes. Al
mismo tiempo se arreglan también los parques y
alrededores con un lago artificial, así como el
correspondiente inventario neoclásico.
Después de su renovación, llevada a cabo entre
los anos 1840 y 1862, en el castillo habitan distintas
generaciones de propietarios, que lo siguen ampliando
y modificando. En ese período se construye la torre
norte situada encima de la entrada y la terraza
cubierta suroccidental.
La colección del museo se realiza por etapas,
desde 1952 en adelante y hasta hoy no se ha terminado
por completo. En su interior destacan especialmente
el Salón de los Cazadores, la Sala de Música, el
Estudio de la pintora Julijana Erdoedy Draškoviæ,
así como las colecciones distribuidas por el resto
de las habitaciones. Cabe destacar la Colección
de Armas, con muestras de los siglos XV al XIX.
También se puede ver allí una colección de retratos
en la que destacan, por su excelente conscrvación,
los de la familia Draškoviæ y sus familiares, lo
que representa una muestra única de retratos de
la nobleza a lo largo de tres siglos y medio. Entre
ellos sobresale un gran número de retratos infantiles
y la obra casi completa de Juliana Erdoedy Draškoviæ,
probablemente una de las primeras mujeres croatas
en recibir el título de pintora académica.
Además, en la colección de cuadros hay que resaltar
la interesante colección de oficiales del ejército
de Draškoviæ durante la Guerra de los Siete Anos,
muestra de la pintura popular del siglo XVIII,
así como el ciclo alegórico Los Cuatro Continentes,
del mas famoso pintor bidermayer de estas regiones,
Mihael Stroj.
Entre el mobiliario conservado, el más valioso
es el del siglo XIX, manufacturado especialmente
para el castillo ya renovado, donde algunas piezas
lucen el escudo familiar. No hay que menospreciar
los muebles del siglo XVII, la cama y los armarios
de la misma época y algunos sofás y sillones de
calidad, del período rococó.
El castillo, tal y como es hoy, representa un
complejo íntegro donde se ha conservado la armonía
entre la romántica arquitectura de los parques
y la arquitectura residencial, destacando por su
valía los conservados interiores originales.
Versión espanola: prof. Maria Delage